Limitar los beneficios fiscales a las grandes empresas es una de las valoraciones actuales del Gobierno de Pedro Sánchez. De esta forma,  lo que los socialistas buscan es aumentar la recaudación del Impuesto sobre Sociedades. Un tributo de carácter directo y de naturaleza personal que grava la renta de las sociedades. Esta medida unida al resto de impuestos podría alcanzar, según Pedro Sánchez, 13.500 millones de euros.

El Ministerio de Hacienda, liderado por la socialista María Jesús Montero, es el causante de la creación de los recortes en los beneficios fiscales de las empresas. Con él, desaparecerán todas las bonificaciones o exenciones que tienen algunas grandes empresas para pagar menos tasas. De esta forma, reduciendo los beneficios fiscales, una pequeña empresa de barrio no tendrá que pagar más que un gran banco.

Limitar los beneficios fiscales a las empresas es una más de las medidas del Gobierno en relación a la banca. También se incluye una revisión de los tipos especiales como nuevo límite de compensación sobre las pérdidas de ejercicios anteriores. Con esta reducción de beneficios fiscales, el Gobierno espera incrementar hasta en 15.000 millones de euros los ingresos del Estado. Ya pensando en la próxima elaboración de los Presupuestos Generales del Estado.

Reducción de los beneficios fiscales en cifras

Los Presupuestos Generales del Estado 2018 esperan una recaudación del 24.258 millones en sociedades. Suponiendo un incremento del 6,5% sobre la recaudación del año 2016. Lo que busca el Ejecutivo, con Pedro Sánchez a la cabeza, con todos estas reformas es mejorar los ingresos del sistema. A la vez que se genera un mayor gasto social.

El incremento del Impuesto sobre Sociedades será como mínimo del 15% de su resultado contable, frente al 6% actual, es decir casi el triple. La manera de incrementar la recaudación será limitar los beneficios fiscales, eliminando bonificaciones y exenciones fiscales. Pero esta subida podría ser incluso mayor,algunos medios apuntan a que el Gobierno de Pedro Sánchez está considerando subir los impuestos sobre los beneficios a las empresas pertenecientes a los grupos más grandes hasta un tipo mínimo de entre 18% y 20%. Muy por encima de lo que planteaban en sus presupuestos alternativos hace apenas 3 meses. De esta forma se ingresará casi el 30% de los ingresos extra de la subida de impuestos en cuestión. Y cómo consecuencia, limitar los beneficios fiscales significa una recaudación de al rededor de 4.000 millones de euros.

Con esta nueva medida, las empresas al limitar los beneficios fiscales, tendrán que justificar cuáles son los activos que pueden compensar. Y a continuación, tendrán que sacar del balance el resto. Un deterioro que afecta a la cuenta de resultados. Y como consecuencia reduce el beneficio en el ejercicio de las empresas.

Situación en Europa

Si se habla del panorama europeo, el Impuesto de Sociedades es de media un 22,9%. El objetivo del Gobierno socialista sería avanzar hacia un gravamen efectivo. Que estuviera en armonía con el resto de países de nuestro entorno. Hasta hace unas semanas, Francia era el único país junto con España que se encontraba de lleno en el procedimiento de déficit excesivo. El año pasado, Macron subió de forma temporal, el tributo. Pasó del 33,3% para todas las empresas al 38,3% para aquellas que facturaban entre 1.000 y 3.000 millones de euros. Y al 43,3% para las que ingresaban más de 3.000 millones de euros.

Es necesario recalcar que Bruselas tiene intención de caminar hacia una equiparación del Impuesto de Sociedades a nivel comunitario. Sin embargo, todo intento hasta el momento esta siendo no satisfactorio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *